EL AUTOCASTIGO: Alcohol, drogas, mala alimentación

                      
Autocastigo : drogas, alcohol, mala alimentación

Afirmación: «Bendigo mi cuerpo con amor».

Las drogas

Está muy extendido el abuso de las drogas. Se ha convertido en
nuestro mejor método de escape. Nos tientan con seducción. «Ven, juega
conmigo, te haré pasar un buen rato, haré que te sientas muy a gusto»,
parecen decirnos. Y es verdad, durante un tiempo las drogas nos hacen
sentir bien, alteran nuestra realidad. Lo que no se nota al comienzo es el
terrible precio que nos harán pagar. Después de tomarlas durante un
periodo, se deteriora nuestra salud y ya no nos sentimos bien, y por
añadidura tenemos la adicción, ansiamos la droga a cualquier precio y
prácticamente estamos dispuestos a todo por conseguirla. Nos arruinamos, robamos, estropeamos nuestras relaciones y destruimos nuestra valía
personal.
Las drogas debilitan nuestro sistema inmunitario hasta niveles
peligrosos. ¿Por qué íbamos a pensar siquiera en tomarlas?
Existe la presión de nuestro entorno, de nuestros compañeros, es
cierto, y esto puede llevarnos a probar alguna droga una vez. Pero su uso
repetido es otra historia. Todavía no he conocido a nadie que consuma
drogas regularmente y se sienta a gusto consigo mismo. Tomamos drogas
para escapar de nosotros mismos, de nuestros sentimientos, para simular
que nos sentimos bien, para esconder que sufrimos, para proporcionarnos
un falso apoyo y poder dañarnos más a nosotros mismos.
Y todo esto comienza con la falta de amor y aprecio por quienes
somos. Mediante las drogas tratamos de eliminar nuestros sentimientos
infantiles de no valer lo suficiente. Pero esto nunca resulta, porque las
drogas siempre desgastan, y nos sentimos peor que antes, porque ahora
además cargamos con la culpa de tomarlas.

El alcohol

Se trata de un antiguo método de escape. El alcohol también se toma
para celebrar algo y para relajarse, pero es fácil que las personas que
tienen poco respeto por ellas mismas abusen de él.
El alcohol afecta al hígado, y tanto el hígado como la vesícula biliar
tienen que ver con la rabia. La vesícula biliar es rabia y amargura contra los
demás, y el hígado es rabia y odio contra uno mismo.
Los alcohólicos no están dispuestos a perdonarse a sí mismos. Se
pasan la vida autocastigándose. Se inventan una excusa tras otra para
excederse en la bebida por que el objetivo es castigarse y dañarse a sí
mismos. ¿Por qué? Porque en algún momento de su infancia se tragaron la
idea de que no sólo no valían lo suficiente sino que además eran malos y necesitaban un severo castigo.

La mala alimentación

Todos sabemos cuáles son los alimentos nutritivos. ¿No sientes acaso
sonar en tu cabeza el timbre de alarma cada vez que comes alimentos
procesados o bombones? ¿No te escuchas decirle a la persona con la que
almuerza: «Yo nunca como esto», o «Sólo por una vez»?
Todo el mundo conoce instintivamente los elementos de una buena
nutrición. Sin embargo, usamos la dieta como otra forma de castigarnos,
para convertirnos en personas obesas o para tener problemas de salud.
Nos hemos convertido en adictos a la comida preparada y nada
nutritiva. Nos hemos dejado influir en nuestros hábitos alimentarios por las
grandes empresas procesadoras de alimentos y su publicidad. Hubo una
época en que todo el mundo conocía el sabor del buen alimento porque
éste se encontraba en todas partes. Ahora tenemos niños y jóvenes que
prácticamente no comen alimentos naturales. Se han criado con alimentos
enlatados, embotellados, congelados, empaquetados, pasados por
microondas, y con productos químicos que imitan a los alimentos.
Es normal y natural que deseemos continuar comiendo lo mismo con lo
que nos alimentaron nuestros padres cuando crecíamos. Es una vieja
costumbre y también es la forma en que el niño que hay dentro de nosotros
todavía se siente amado. Nos parece que cambiar esos hábitos alimentarios
sería como rechazar a nuestros padres.
En ningún momento mientras crecíamos se nos enseñó nada sobre
nutrición. Si alguna información llegamos a recibir, probablemente procedía
de las industrias cárnicas, de productos lácteos, de alimentos
empaquetados, etc., todas haciendo publicidad de sus propios productos. A
no ser que procedamos de una familia que comprendía las buenas prácticas
alimentarias y nos daba alimentos naturales, no tenemos ningún concepto
sobre qué alimento es realmente bueno para nuestro cuerpo. A los médicos
no se les enseña nutrición. Si algún estudiante de medicina desea aprender
algo sobre la comida y su efecto en el cuerpo, ha de asistir a clases
adicionales por su cuenta. Actualmente las miras de la medicina están
centradas en la cirugía y los fármacos.
Para todos nosotros la nutrición se ha convertido en un estudio que
hemos de emprender por nuestra cuenta. Experimentando, descubrimos los
alimentos que nos proporcionan más energía y nos hacen sentir bien.
También podemos recurrir a un buen dietista para que nos guíe.

Tratamiento.

Hoy es otro precioso día sobre la Tierra y vamos a vivirlo con alegría.
Respeto y protejo mi cuerpo porque mi salud es importante. A medida que
pasan los días mi cuerpo me parece cada vez más precioso. Amo el templo,
el aula en donde vivo. Aprecio profundamente cada órgano, cada músculo,
cada articulación y cada célula de mi cuerpo. Empleo todos mis sentidos
para aumentar esta íntima conexión con mi yo fisico. Bendigo mí cuerpo.
Siento gratitud por mi cuerpo. Amo mi cuerpo. Somos uno con el Poder que
nos ha creado. Estamos seguros y a salvo, y todo está bien en nuestro
mundo.

Tomado del libro de Louis Hay "Amar sin condiciones"

Comentarios