Superar la Muerte de un ser querido


A lo largo de nuestra vida expimentamos multiples perdidas que nos pueden provocar mucho dolor, pero ninguna perdida representa un dolor tan grande como la muerte de un ser querido.

Cuando esto sucede sentimos que nuestra vida se acaba al igual que la de la persona que amamos y acabamos de perder. Sentimos un inmeso dolor fisico, dolor en el alma, dolor de todo,  nos cambia la vida en un instante y ese estado de  tristeza profunda no nos permite avanzar. No queremos avanzar, porque creemos que al renunciar al dolor que nos hace sentir la muerte  de nuestro ser querido estamos traicionando su memoria y que de cierta manera ese dolor que esta dentro de nosotros nos tiene que acompanair a lo largo de nuestra vida, sobre todo si hay sentimientos de culpa, cuando no pudimos despedirnos, pedir perdón o perdonar en vida, si no le mostramos a esa persona que amabamos lo que significaba para nosotros.

Y se empieza a vivir solo por vivir y es entonces cuando debemos darnos cuenta que es necesario ese proceso de duelo,  como  respuesta del ser humano ante la pérdida, que abarca todos los ambitos del ser:  físico, psicológico, emocional, conductual y espiritual.

Es necesario enfrentar el dolor devastador que sentimos y vivir las etapas del duelo, cuando sientas tristeza no lo reprimas, dejalo salir cuantas veces sea necesario, el llanto nos purifica, nos libera y al descargar todo, podrás sentir un consuelo que te permitirá descansar. 

El duelo tiene diferentes etapas que es necesario que identifiques para que vayas superandolas poco a poco. No te exigas hacerlo en un determinado período, ya que cada persona vive sus duelos de diferente manera, por lo que el tiempo será de acuerdo a como cada quien lo experimente.


 Etapas del duelo:
  1.  Incapacidad de procesar la información sobre la muerte del ser querido.
  2.  Negación-  Llanto con períodos de ansiedad y tensión.
  3. Tristeza- Desorganización y desesperanza:  periodos largos de apatía, no queremos ver a nadie, desesperanza y pensamientos sobre la pérdida.
  4. Aceptación- Se logra pensar en el futuro y tratando de hacernos parte de la realidad actual.
Según Harold Kushner en su libro "Cuando a la gente buena les pasa cosas malas" nos habla sobre los puntos a tomar en cuenta en el duelo:

  • El duelo es una reacción normal.
  • No depender del tiempo.
  • Vivir el aquí y el ahora.
  • Tolerancia y paciencia con uno mismo y con los demás.
  • Cuidarse evitando situaciones extremas.
  • Todo duelo es único, personal e intransferible.
Asi mismo podemos mencionar las siguientes caracteristicas del duelo normal segun (H. I. Kaplan, citado por Rojas 2005)

  • Aturdimiento y perplejidad ante lo ocurrido.
  • Dolor y malestar –llanto y suspiros-.
  • Sensación de debilidad.
  • Pérdida del apetito, peso y sueño.
  • Dificultad para concentrarse y hablar, entre otros.
  • Sentimientos de culpa.
  • Negación, como si la persona no hubiera muerto.
  • A veces, ilusiones y alucinaciones respecto al fallecido, con sensaciones de presencia.
Según la psicoterapeuta Alba Payás,  el dolor por la perdida de un ser querido se transforma en agradecimiento por haber compartido nuestra vida con esa persona. El duelo puede convertirse en un acto reparador de temas pendientes, en una fuente de sabiduría y conocimiento de uno mismo, del valor de nuestras relaciones y del sentido de nuestras vidas. 

Debemos recordar a nuestros seres queridos con la alegría que fueron parte de nuestra vida o de nuestro ser, teniendo en cuenta que es normal que al recordarlos con alegría también podemos experimentar seguidamente llanto y tristeza por su ausencia.

No hay duda que la perdida de un ser querido nos cambiará la vida para siempre, pero tratemos que ese cambio aunque doloroso, sea positivo, ya que ese intenso dolor nos ayudará a ser personas mas empaticas y misericordiosas con los que nos rodean, a valorar mas nuestra propia vida y la de los seres amados que aún estan con vida, a perdonar en vida y deshacernos de todo sentimiento negativo que nos pueda generar alguna culpa con la muerte de quienes amamos.
Y tener la certeza que el amor que tenemos por esas personas que ya no nos acompanan en materia, estará siempre vivo dentro de nosotros. Ese amor y el recuerdo de nuestros seres amados nunca cambiará y eso debe alentarnos para continuar y llenarnos de fortaleza, valor y amor para dar a quienes aun están entre nosotros.


La fortaleza interior la lograremos con la oración, la meditación, acciones compasivas hacia los demás y otras prácticas espirituales que  nos permitan contruir una carretera hacia Dios que nos llenará de amor y sabiduría.

Te recomiendo buscar grupos de apoyo si sientes que el dolor por el duelo que estás pasando es insoportable o no lo puedes superar, otras personas que estén pasando por la misma situación serán de gran ayuda para ti en este proceso. 






















Comentarios