LA MISERICORDIA Y EL PERDON
Enseniame a sentir el dolor de los demás, esconder las fallas que veo; que muestre la misma misericordia hacia los demás que la misericordia me ha mostrado. (Alexander Pope/The Universal Prayer)
Es posible comprender que los regalos de la misericordia y el perdón bendicen y curan. Que hacemos cuando esperamos que haya justicia humana y pensamos que no es correcto perdonar?
La respuesta está en las profundidades de nuestro corazón y alma. Para sanar interiormente y alcanzar paz el perdón debe fluir de la fuente de un corazón magnánimo. Debemos dar amor una y otra y otra vez. Entonces encontraremos el gozo brotará en nuestras vidas.
Que podemos hacer, de manera específica cuando alguien deliberadamente nos lastima y no muestra remordimiento alguno?
Pedir a Dios que envíe sus ángeles para que ate el mal que está obrando a través de esa persona, y perdonar al alma que se ha equivocado, pues nosotros también hemos hecho y lastimado a otras personas. Como dijo Alexander Pope: Errar es humano, pero perdonar es Divino
Sin embargo, algunas veces podemos endurecer nuestro corazón, cuando nuestras expectativas y exigencias representan la forma en la que nuestro YO humano piensa que los demás deben comportarse. Esto no es amor Divino, es amor condicional.
Pero Dios ensenia el amor incondicional. El sol y las estrellas brillan por igual sobre los buenos y los no tan buenos.
El perdón no es un perdón que redime o borra nuestros actos erróneos o los de otras personas, la buena noticia es que podemos cancelar los motivos erróneos y transformar la energía negativa y tratar de corregir nuestros errores.
Para perdonar completamente es necesario cambiar el foco de atención. Como? NO quedándonos atorados en un mal que pensamos, nos han hecho, ni en el sentimiento que ese hecho conlleva, comprendiendo que reaccionamos porque queríamos que la otra persona hiciera las cosas a nuestra manera.
Al cambiar la conciencia hacia el amor incondicional, es posible superar los momentos difíciles que enfrentamos con los demás.
El perdón libera el alma para que siga adelante.
Tomado del libro Psicología de las Emociones por Marilyn C. Barrick, adaptado por Armonía Espiritual.
Enseniame a sentir el dolor de los demás, esconder las fallas que veo; que muestre la misma misericordia hacia los demás que la misericordia me ha mostrado. (Alexander Pope/The Universal Prayer)
Es posible comprender que los regalos de la misericordia y el perdón bendicen y curan. Que hacemos cuando esperamos que haya justicia humana y pensamos que no es correcto perdonar?
La respuesta está en las profundidades de nuestro corazón y alma. Para sanar interiormente y alcanzar paz el perdón debe fluir de la fuente de un corazón magnánimo. Debemos dar amor una y otra y otra vez. Entonces encontraremos el gozo brotará en nuestras vidas.
Que podemos hacer, de manera específica cuando alguien deliberadamente nos lastima y no muestra remordimiento alguno?
Pedir a Dios que envíe sus ángeles para que ate el mal que está obrando a través de esa persona, y perdonar al alma que se ha equivocado, pues nosotros también hemos hecho y lastimado a otras personas. Como dijo Alexander Pope: Errar es humano, pero perdonar es Divino
Sin embargo, algunas veces podemos endurecer nuestro corazón, cuando nuestras expectativas y exigencias representan la forma en la que nuestro YO humano piensa que los demás deben comportarse. Esto no es amor Divino, es amor condicional.
Pero Dios ensenia el amor incondicional. El sol y las estrellas brillan por igual sobre los buenos y los no tan buenos.
El perdón no es un perdón que redime o borra nuestros actos erróneos o los de otras personas, la buena noticia es que podemos cancelar los motivos erróneos y transformar la energía negativa y tratar de corregir nuestros errores.
Para perdonar completamente es necesario cambiar el foco de atención. Como? NO quedándonos atorados en un mal que pensamos, nos han hecho, ni en el sentimiento que ese hecho conlleva, comprendiendo que reaccionamos porque queríamos que la otra persona hiciera las cosas a nuestra manera.
Al cambiar la conciencia hacia el amor incondicional, es posible superar los momentos difíciles que enfrentamos con los demás.
El perdón libera el alma para que siga adelante.
Tomado del libro Psicología de las Emociones por Marilyn C. Barrick, adaptado por Armonía Espiritual.



Comentarios
Publicar un comentario