Muchas veces buscamos respuestas a nuestras peticiones y oraciones pero simplemente no nos damos cuenta que ya han sido respondidas, tal vez no a nuestra manera sino a la manera perfecta de Dios.
Para que tratar de forzar lo inevitable? A veces solo debemos aceptar lo que viene y agradecerlo, para que el bien en esa circunstancia se manifieste.
Toda situación trae un bien en camino, una ensenanza, que probablemente no evitará que en el fúturo hayas otro tipo de situaciones que enfrentar, pero si nos preparará para hacerle frente y salir victoriosa.
Dios nunca está en silencio, cada oración, cada palabra e incluso cada pensamiento llega hacia Él y trae una manifestación en algún momento, en el momento perfecto. Por eso debemos enfocarnos no solo en pedir sino darnos cuenta que es lo que estamos haciendo para que esa petición se manifieste, de que manera y en que momento.
Cuida tus palabras, pensamientos y acciones, para que estos siempre estén llenos de amor, de optimismo, buena voluntad y servicio a los demás. De esa manera llegará más rápido a tu vida lo que deseas y necesitas, según tus peticiones y la voluntad de Dios.
Ponte metas cada día, eso te motivará a seguir adelante, aunque sientas que nada tiene sentido o que pienses que Dios no te escucha. Enfocate en lo que harás hoy por ti, pero sobre todo que harás hoy por los demás y eso se manifestará en abundantes bendiciones para tu vida. Por ejemplo tal vez sea difícil para ti llevarte bien con alguien en tu hogar, en tu trabajo, etc. y ese puede ser tu objetivo diario, bendecir el bien en esa persona, hacer algo por ella, aunque te parezca que lo que digo no tiene sentido o que es demasiado difícil, eso será al final una bendición y la manifestación de algo bueno para tu vida.
Vive el presente y ponte como objetivo una buena obra por más sencilla que sea cada día y así estarás mas cerca de alcanzar lo que deseas, porque el mundo te devolverá multiplicado lo que tu le das!
Abre tus ojos, porque tal vez esa bendición que esperas está frente a ti disfrazada y no has podido verla.
Para que tratar de forzar lo inevitable? A veces solo debemos aceptar lo que viene y agradecerlo, para que el bien en esa circunstancia se manifieste.
Toda situación trae un bien en camino, una ensenanza, que probablemente no evitará que en el fúturo hayas otro tipo de situaciones que enfrentar, pero si nos preparará para hacerle frente y salir victoriosa.
Dios nunca está en silencio, cada oración, cada palabra e incluso cada pensamiento llega hacia Él y trae una manifestación en algún momento, en el momento perfecto. Por eso debemos enfocarnos no solo en pedir sino darnos cuenta que es lo que estamos haciendo para que esa petición se manifieste, de que manera y en que momento.
Cuida tus palabras, pensamientos y acciones, para que estos siempre estén llenos de amor, de optimismo, buena voluntad y servicio a los demás. De esa manera llegará más rápido a tu vida lo que deseas y necesitas, según tus peticiones y la voluntad de Dios.
Ponte metas cada día, eso te motivará a seguir adelante, aunque sientas que nada tiene sentido o que pienses que Dios no te escucha. Enfocate en lo que harás hoy por ti, pero sobre todo que harás hoy por los demás y eso se manifestará en abundantes bendiciones para tu vida. Por ejemplo tal vez sea difícil para ti llevarte bien con alguien en tu hogar, en tu trabajo, etc. y ese puede ser tu objetivo diario, bendecir el bien en esa persona, hacer algo por ella, aunque te parezca que lo que digo no tiene sentido o que es demasiado difícil, eso será al final una bendición y la manifestación de algo bueno para tu vida.
Vive el presente y ponte como objetivo una buena obra por más sencilla que sea cada día y así estarás mas cerca de alcanzar lo que deseas, porque el mundo te devolverá multiplicado lo que tu le das!
Abre tus ojos, porque tal vez esa bendición que esperas está frente a ti disfrazada y no has podido verla.

Comentarios
Publicar un comentario